efecto óptico parece ir hacia arriba, atraviesa la casa yendo a morir en una Jacuzzi al aire libre. También se encuentra ahí la gran sala bajo las «palapas»: de hecho, en Careyes «se han eliminado los muros para poder gozar de la naturaleza».
Como las otras villas, «La Casca-da» no tiene instalaciones de aire acondicionado: se refresca mediante ventilación natural, y esta pavimentada con un fresco y blanco martillado de cemento mezclado con mármol y cincelado. En definitiva, las viejas tortugas de mar y los antiguos Mixtecas tenían razón: Careyes es un lugar mágico y especial. D
A LA IZQUIERDA: la entrada principal. El dibujo azteca de mosaico se obtuvo con la aplicación de piedras pintadas sobre el pavimento martillado blanco. Las cristaleras azules decoran el muro; las ánforas de terracota cercanas a la entrada son un signo de hospitalidad.
ABAJO: un rincón tranquilo y soleado reservado para el desayuno. |