"El arquitecto mexicano siempre piensa en el color, en toda la alegría. Tiene influencias prehispánicas, artesanales y de la arquitectura colonial, que también es una derivación europea
"Integración y respeto a la naturaleza", Casa Villa Cero, Punta Ixtapa
"Combinaci6n geométrica de los materiales naturales", Edificio el Palmar. Punta Ixtapa
"La naturaleza, protagonista de su arquitectura" Edificio el Palmar, Punta Ixtapa
ERIGE A LA ORILLA DEL MAR Al descubrir que México tiene 10 mil kilómetros de potencial en la costa, Villaseñor pensó en un desarrollo importante. El inicio de ese proyecto en el literal fue preguntarse a si mismo cómo vive la gente ahí.
Se acercó a observar la manera de subsistir en aquellos lugares y de ahí partieron varias soluciones para posteriormente edificar casas, aprovechando los maravillosos climas y playas de ese entorno de la República.
"En 1976 me habló el expresidente Luis Echeverría para hacer un conjunto de casas en Ixtapa. A final de cuentas el otrora mandatario tenia grandes dudas de usar un techo de palapa, pero lo convencí de usarlo. Le dije que el Presidente de México podía tener el mismo techo que el mas humilde de los Pescadores, y eso lo convencío para emplear el acabado", evoca, sonriente, Villaseñor Cusi.
De todos los proyectos que el arquitecto de la costa ha construido, el de Punta Zicatela es el que mas satisfacciones le ha dejado. Se trata de un conjunto ecológico de 40 hectáreas con 45 casas, ubicado en Puerto Escondido, Oaxaca, en donde todo es pura vegetación nativa. Villaseñor explica que busco el equilibrio, y que respeto el sitio formado.
Para el, todas las arquitecturas siempre han tenido influencias de pintores, escritores y maneras de ser. El diseño nacional, indica, posee las formas de ver y de ser de todos los mexicanos y el gusto de las cosas que los rodean.
EL MUNDO QUE LO MUEVE Villaseñor toma su energía de la naturaleza. Es su gran aprendizaje, recalca, y todos los días disfruta de bellos espacios verdes cuando atraviesa el jardín que se ubica entre su casa y su oficina.
Se considera un amante de la buena poesía y admira los versos de Carlos Pellicer, Pablo Neruda y Octavio Paz. Arquitectura sin Arquitectos es un libro escrito por Bernard Rudofsky, que quizás le ha ayudado a comprender de manera particular la arquitectura.
Al jalisciense le agrada la música. Menciona que en ocasiones canta acompañado de su esposa, y además toca algunos instrumentos como la guitarra, el acordeón y el violín. En las buenas veladas disfruta de conversar con personalidades de la talla de Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes y el pintor Ricardo Martínez.
Por ahora el despacho dirigido por el trabaja en un importante proyecto vitivinícola de Monte Xanic que partirá de un lenguaje bastante contemporáneo. Asimismo, esta por concluir una nueva sección en Punta Zicatela, y a la vez trabaja en diferentes obras dentro de Punta Ixtapa.
"Quiero darme mas tiempo de reflexión para ver hacia donde voy, porque los nuevos proyectos están saliendo con otros lenguajes y diferentes maneras de ser, apegadas a las necesidades actuales del hombre. Tengo interés de trabajar más con los artistas, pintores y escultores. Además, pretendo convertirme en un mejor ser humano", concluye. |